4.2.2

4.2.2. Trajectòries, accés i aprenentatge

Odette Pinto va començar la seva trajectòria a Ràdio Sabadell, als 14 anys. Per iniciativa pròpia i estimulada per la mare d’una amiga, es va presentar per recitar poesies a l'espai Tardes infantiles que la emissora dedicava a joves i nens. Era l’any 1947 i després d’alguns mesos, va ser convidada per Jaume Tryols, director de Ràdio Sabadell, a fer de substituta de la locutora oficial de la cadena, Ana Maria Pons, que es trobava de baixa per malaltia. Així ho recorda la presentadora en la seva autobiografia, Pasión por las Ondas (2007):

“No lo dudé ni un instante. Decidí dejar de estudiar y, aunque a mi madre le costó aceptar mi iniciativa, me fui a ver a las monjas del colegio para comunicarles mi determinación. Les dije que había descubierto que la radio era mi vida y que lo que me quedaba por aprender ya lo haría a través de ella. (…) Tras superar la prueba de leer unos textos por antena sin ensayo previo, firmé el primer contrato de mi vida. Estaba feliz. Acababa de empezar mi historia de amor con la radio. Aquel mes de diciembre recebí mi primer sueldo. Sescientas pesetas y un abundante lote de navidad. ¡Qué ilusión! Ni mi madre ni yo nos lo podíamos creer. Descorchamos una de las botellas de champán que había en el lote y brindamos por el futuro.”

Per a Montserrat Minobis, els inicis també van estar marcats per una mena de casualitat. Nascuda a Figueres a l'any 1942,de petita va estudiar a un col.legi de monges i fins als 16 anys va tenir una educació tradicional. Vaig aprendre lo que l'època marcava, cultura general per les dones, diu ella, fins i tot en servicio feminino, una condició per a aconseguir el passaport.

El seu germà gran era monjo a Montserrat i dictaminava el que fèiem els altres germans i germanes. El seu futur estava adreçat cap a la música fins que comença a fer teatre i s'interessa per la primera emissió de ràdio feta al poble, que havia organitzat la mateixa parròquia de Figueres. Era una emissió d'una setmana a on Montserrat recorda que va fer de tot, però principalment a on va descobrir una professió. A l'any 1961, encara al batxillerat, es presentà per treballar com a locutora a la Ràdio Popular de Figueres, que acabava de ser inaugurada.

“Feia bàsicament de tot, com es fa en aquestes emissores petites, comunitàries. informatius, falques, fèiem autocontrol ja en aquella època. de 3 a 5 de la tarda era autocontrol. Usaven uns equipaments que corresponien a aquella època, uns equipaments d'una marca que es deia BET, després d'una marca alemanya Gründing, es va anar perfeccionant la tècnica en aquest sentit.”

Quinze anys abans, a Radio Sabadell, Odette Pinto també havia passat per el mateix procés d'aprenentatge. El seu record de com va aprendre a fer de controladora de so es bastant curiós, i d'alguna manera deixa entendre que la tècnica era una cosa principalment reservada als homes, a on les dones hi eren admeses només en casos d'emergència:

Un domingo por la tarde, sin ir más lejos, me propusieron hacerme cargo del locutorio. Al parecer, había fútbol y nadie quería perderse el partido, que creo que era vital para el futuro del Centre d’Esports Sabadell.

-    ¡Dios mío! ¿Cómo haré funcionar todo esto? – pensé.
-    No te preocupes, nosotros te enseñaremos – me aseguraron.

“Y así fue, aunque debo reconocer que no les costó mucho convencerme. Mejor dicho, nada. El locutor comenzó a explicarme cómo funcionaba todos los aparatos. Recuerdo con especial cariño que uno de los primeros discos con los que aprendí a pinchar fue ‘Amar y Vivir’, de Antonio Machín. Más tarde, cuando vieron que yo manejaba con soltura todo aquello, me dejaron ‘sola ante el peligro’. – Aquí tienes la discoteca –me dijeron- , pincha los discos que más te gusten, A las nueve de la noche volveremos.

“Y se marcharón. Me dejarón la radio para mí sola.

“Empezé poniendo los discos solicitados. El primero, una versión en castellano de La vie en rose, de Liz Asia, la primera mujer que participó en un Festival de Eurovisión representando a Suiza. Luego seguí con temas de Los Panchos, de Trío Calaveras…

Quasi 20 anys més tard, aquest aprenentatge com a controladora de so li serveix per retornar al món de la ràdio, quan ja era coneguda al mitjá per la seva colaboració amb Ràdio Barcelona:

“Se trataba de hacer una suplencia durante un mes como controladora de sonido (a Radio España de Barcelona). No iba a ponerme ante el micrófono pero aún así acepté de inmediato, y más contenta que unas pascuas. Trabajaba de las 8 de la mañana a las 3 de la tarde y el sueldo no era para lanzar cohetes, pero no me podía quejar.”

El motiu per la seva conformació és que en aquests moments no hi havien moltes sortides professionals per a una dona casada:

“En aquellos tiempos, en Radio Barcelona, al igual que en muchas empresas, regían estas normas. No corrían buenos tiempos para las mujeres. La idea de que una mujer casada trabajase se interpretaba como una ofensa hacia el marido y un abandono de la condición casi sacrosanta de ama de casa y madre de familia. Así pues, no me quedó más remedio que morderme los labios. De rabia, de impotencia. No me pareció un argumento justo, ni a mí ni a casi nadie, por supuesto. (…) Por primera vez me daba cuenta hasta qué punto quería a Jordi. Por él estaba dispuesta a renunciar a lo que hasta entonces era mi vida, la radio. (...)

“Durante un tiempo hube de acogerme a ocupaciones esporádicas y poco lucrativas: hice doblaje, grabé anuncios de publicidad… pero sin perspectiva de futuro. Comenzaron los nervios. No podíamos vivir solo con el sueldo de Jordí.”

A Radio España Odette comença a treballar també com a mecanografa, transcrivint els guions de serials que s’emetien diariament, 4 vegades al dia. “No estaba mal, pero me sentía desaprobechada", recorda.

Convençuda de que tenia capacitat per fer altres coses, li demana al director de la Ràdio, José Joaquim Marroquí, l'oportunitat d'adaptar una novel.la:

“Y me lo concedió, si bien a título de prueba. (…) La novela era nada menos que “El filo de la navaja”, de Somerset Maugham, cuya adaptación cinematográfica había protagonizado años antes el actor Tyrone Power. Escribí un total de 20 capítulos que me pagaban a 50 pesetas cada uno. Cuando lo entregué, Marroquí los leyó detenidamente y dio su visto bueno.”

Tot i que Odette va escriure un total de 125 serials durant els 8 anys que va estar treballant a Ràdio Barcelona, el seu contracte de treball va ser com a secretària personal del "señor" Marroquí:

“Los seriales continuaban estando de moda en nuestro país. Es Radio España, por ejemplo, se programaban cuatro al día y, por lo tanto, encargos no me faltaba. Dejé de trabajar en el control de sonido y me incorporé como secretaria personal del señor José Joaquín Marroquí. Aprendí mucho a su lado, sobre todo a ser disciplinada en el trabajo. (…) Durante los ocho años que estube en Radio España de Barcelona escribí un total de 125 seriales, algunos de ellos de más de 100 capítulos. Y, en más de una ocasión, tuve problemas con la censura. Recuerdo que cuando llevé a la delegación de Información y Turismo de la Rambla de Barcelona el guión radiofónico de “Rebeca” –más de 60 capítulos- me dijeron que ese título estaba censurado. Hube de llamarlo “La señora manderley”, y así se pudo emitir.”

Odette Pinto va tornar als microfons a principis dels anys 60 gràcies a una proposta de ll'escriptor Ramón Amposta, que dirigia i presentava a Ràdio España de Barcelona un programa semanal anomenat “Humanidades”:

“A él le debo sin duda mi regreso a los micrófonos. Hombre de gran intuición debió apreciar la importancia que para la supervivencia de la radio tenía el público femenino. Unas oyentes, además, cada vez más preparadas. Corrían los sesenta, y las mujeres ya habían ‘tomado’ pacíficamente la Universidad y el medio laboral. De ahí que me animara a hacer un programa de ámbito femenino. Se titularía ‘La mujer opina’ , y en él yo entrevistaría a mujeres de cierta relevancia profesional y social. Obviamente, acepté el reto. Mi primera entrevista fue  con Mercedes Salisachs. A ella le siguieron María Marta de Moragas, Carmen Kurtz, Ana María Matute, Susana March, y muchas otras. (…) A ‘La mujer opina, siguió otro espacio dedicado a novelistas, pintores y cantantes en el que tuve l enorme privilegio de entrevistar a Xavier Cugat, Salomé, Raimon, Núria Feliu, Marisol y Tico Medina, entre otros. ¡Y también a Salvador Dalí!

“(…) Después de mucho insistir, conseguí crear un nuevo programa, ‘Odette ama de casa’, en el que salí a la calle con la unidad móvil, como reportera. Por primera vez en la radiofonía española una mujer, micrófono en mano, conquistaba la calle. Era 1965 y fui la pionera. Algo que me llena de orgullo.

“ ‘Odette ama de casa’ era un pequeño espacio que se emitía diariamente dentro del programa matinal de Radio Esapaña y que consistía en hacer una entrevista en directo a las 8 de la mañana desde el mercado de la Boquería de Barcelona. Nunca en mi vida he pasado tanto frío. Me encargaba de entrevistar a los vendedores e informar a las amas de casa de los precios de los distintos alimentos.” (p.54)

L’any 1967,  Ràdio España de Barcelona va ser venuda a la Cadena SER. Com va passar amb altres treballadors, Odette va ser despedida. Després d’un període que ella el recorda com a molt dur, va decidir presentar-se a Ràdio Juventud, amb una proposta per fer un programa dirigit a les dones, un format que encara no existia a l’emissora:

“Era el mes de mayo de 1968. Los tanques soviéticos acababan con la Primavera de Praga; los jóvenes tomaban las calles de París y Estados Unidos se movilizaba a favor o en contra de la guerra de Vietnam. El mundo se convulsionaba y yo me disponía a hacer mi propia revolución: conquistar mi audiencia.

“Por entonces casi no había mujeres realizadoras de programas, eran tan solo partenaires del locuor o presentador de turno. Ciertamente mi condición de mujer nunca –a excepción de mi despido de Radio Barcelona- ha representado una traba para mi trabajo. Con tesón, voluntad e ilusión se puede conseguir casi todo.

“Por entonces, además, Radio Juventud, pese a haber nacido vinculada al régimen franquista, se había convertido en una magnífica escuela de profesionales y, al mismo tiempo, en una válvula de escape para todos aquellos apasionados de la radio que descubrieron un entorno de oyentes jóvenes, trabajadores y estudiantes que sintonizaron con ellos y con sus mensajes inconformistas.

“Conducía tres programas diarios; el primero, a las 12 del mediodía y de treinta minutos de duración, estaba dedicado exclusivamente a los niños, a sus cuidados, a sus necesidades, y a su educación. En la primera parte entrevistaba a una madre, anónima o famosa, pues todas tenían sus pequeños problemas con sus hijos. La segunda parte era un consultorio para madres y futuras madres (…). El segundo programa, a las 5 de la tarde, se titulaba ‘Hogar 68’, y trataba sobre belleza y decoración (…) El tercero, ‘La moda al día’, estaba dedicado (…) a la moda. Fue el primer programa que se realizó en España con carácter diario sobre esta especialidad.”   (p. 56)